Todo tiene un propósito
Recuerdo que en mi primer empleo, de esos empleos de juventud, era jardinero, cargador y repartidor de productos en una misma empresa, no es que me pagaran por las 3 actividades, sino que las desempeñaba las 3 (no simultáneamente, claro está); siempre al medio día cuando el sol marcaba las 12 en punto y el [...]