Quiero ser Famoso!, quiero tener miles de fans para tener muchísimo dinero. Una de esas frases debe estar contigo, y es que cuando estamos retoños por la misma ingenuidad e inocencia de nuestra juventud no relacionamos la fama con la salud. Entre mas famoso más deteriorada tienes la salud.
Para explicar mejor a que me refiero con desgaste acumulativo te voy a poner 3 carreras como ejemplo:
1. Los actores y atrices de cine
Acompañan a la carrera muchas noches de insomnio, estrés, fatiga muscular. Estar repitiendo las escenas una y otra vez presenta un verdadero reto a la condición de cuerpo humano, tener que simular enojo, alegría, fatiga; El tener que engañar al cerebro para que represente estos estados de ánimo produce un estrés a tal punto que las células de nuestro cuerpo se degeneran más rápido.
Es muy común en los actores y actrices el recurrir a “Tratamientos Milagrosos” para el “Rejuvenecimiento de la piel”, otros optan por alternativas más drásticas llamadas “Cirugías Estéticas” todo para verse más jóvenes y APARENTAR juventud.
¿Porqué lo hacen?, cuándo esta pregunta deberíamos hacérsela a cada uno de ellos, si le buscamos una explicación al asunto encontraremos demasiadas alternativas que expliquen este comportamiento, pero en lo que podrían coincidir es que quizás sea para mantenerse un poco más dentro de la pantalla y entretener por más tiempo a un público cada vez más exigente.
2. Los músicos y cantantes
Bastante parecido a los actores y actrices, los músicos dependen de la audiencia, de las ventas que realicen de sus discos y de sus giras propocionales, sin embargo con tanta piratería de material, el estrés por las “pérdidas de dinero” ocasiona subidas en la presión arterial y si a esto le sumamos las comisiones, el pago de fiestas, materiales, estudios de grabación y los otros pagos que deben realizar vemos que el nivel de estrés de estas personas es alto.
No importa si es un cantante o músico de éxito, es raro que en los inicios de sus respectivas carreras estas personas soporten la presión, muchos renuncian o simplemente continúan pero buscan refugio donde no deberían de buscarlo.
3. Las (os) modelos
Esta es otra carrera que exige mucho sacrificio, tanto fisico como mental, el hecho de estar delgado o delgada exige a nuestro cuerpo al máximo, ya que lo forzamos a realizar jornadas agotadoras de pasarela o modelaje.
Igual que las anteriores carreras mensionadas en este artículo, la carrera de modelaje podría ser la más sacrificada de las 3, puesto que para poder estar dentro del circulo de modelos cotizados debes cumplir con estatura y contextura. La primera la traes en los genes, pero la segunda (la contextura) la haces a base de dietas y ejercicios.
En el caso de los modelos se ven inmersos en el cumplimiento de estrictas dietas alimenticias, que si bien es cierto están muy bien balanceadas, el cuerpo por naturaleza tiende a desgastarse y producto de ello con la edad vamos viendo las arrugas que se nos presentan en determinadas edades.
Las arrugas prematuras son ocasionadas por el cansancio y desgaste acumulativo de la piel, que en el caso de estas 3 carreras, creo, que son las que más exigen a nuestro cuerpo.
Ahora bien, ¿de qué te sirve la fama y el dinero si no lo puedes disfrutar?, ¿es justo sacrificar tanto a nuestro cuerpo para tener dinero?, pues simplemente ¡NO!.
No me malinterpretes no estoy juzgando estas carreras ni a ninguna persona que la practique, son solamente 3 ejemplos escogidos al azar para poder explicar el tema del desgaste acumulativo.
Cuando tienes fama y dinero trabajas más para tener dinero sin importarte mucho tu salud, pero llegas a una edad en que quieres tener dinero para tener salud y no te importa la fama. En otras palabras de las cosas que el dinero no puede comprar está la salud, cuida tu salud y estarás agregando días, semanas, meses o quizás años a tu vida.
Reflexionemos:
Cuando somos unos niños todos nuestros sueños están ligados a la fama, entre los 20 y los 30 años tenemos proyectos en mente pero necesitamos dinero, así que hacemos horas extras, visitamos poco a nuestro médico y abusamos en fiestas y trasnochadas, al llegar a los 40 años no tenemos dinero y emprendemos un proyecto para producir dinero (los proyectos que teníamos los hemos olvidado), a partir de los 50 años empezamos a pensar más seriamente en nuestro futuro y nos tomamos las cosas con calma, así que invertimos en uno o dos proyectos relacionados al que tenemos (nos volvimos un poco conservadores y cautelosos), a los 60 años empezamos a recordar los proyectos que teníamos pero que ahora no podemos cumplir porque el dinero lo estamos guardando para cuidar de nuestra salud, si llegamos a los 70 años nuestra salud ha consumido el poco dinero que teníamos y que dejamos atrás… unos hijos que deben trabajar para hacer dinero para alguien y una esposa que nos ha acompañado durante toda nuestra vida y quien sabe como va a hacer ahora que no estemos.
Es triste, pero cierto, esta podría ser nuestra realidad si no buscamos como enderezar nuestro andar, y la mejor forma de hacerlo es dejar de trabajar afanados en conseguir dinero, empecemos a trabajar en nuestros proyectos personales, inviértete en tu familia pasa más tiempo con ellos, al poco tiempo verás como estarás produciendo más dinero con menos esfuerzo.
Es una ley, si haces lo que disfrutas hacer, con las personas con las que disfrutas estar, el dinero vendrá como valor añadido y lo más importante es que tu salud será la más beneficiada, agregarás calidad de vida a tus días.
Lucas 12:15
“… Tengan cuidado con toda forma de codicia porque la vida no consiste en la abundancia de bienes”.
Pero Lucas no nos dice que tenemos que ser pobres, nada de eso, sino que se refiere a la codicia. Como hombres somos imperfectos y la codicia es algo que practicamos incocientemente cuando decimos: “ya quisiera tal cosa….” o con expresiones como: “Y porque ese tiene (carro, casa, empresa) y yo no puedo tener (carro, casa, empresa), es que acaso yo no me lo merezco!”.
Esas son expresiones comunes entre nosotros, pero cuando entendemos el poder de la palabra nos damos cuenta que estamos errando en nuestro actuar, debemos abrazar la palabra y practicar el amor al projimo, pero el amor de verdad, no el: “bendiciones hermanito” y luego le estamos echando un par de verbos, sino que un amor verdadero, aconsejar en base en nuestras experiencias a personas que están buscando respuestas.
Empieza con un cambio de actitud, con un cambio de pensamiento, deja de ver lo que otros tienen, concéntrate en lo que no tienen, aprende a dar (en base a tus posiblidades), puedes dar comida, ropa, un consejo, un mensaje de aliento, una palabra, hasta puedes dar dinero, claro que si, pero siempre con un pensamiento positivo, Dios bendice al dador contento.
Mateo 10:32
“Así pues, cualquiera que me reconozca en presencia de los hombres, yo también lo reconoceré en la presencia de mi Padre que está en el Cielo”.
Si te gusta el futbol y tu equipo mete un gol, te levantas, brincas, levantas las manos y das un grito de júbilo GOOOOOOOOOLLL!, ya en ese momento toda la cuadra sabe que metieron un gol. Pero si vas a la Iglesia te da pena elevar tu voz. Debería ser al contrario. ¿no crees?
Asi que ya expuse el tema, faltas tú ¿qué prefieres?:
¿Salud o Fama?
Bitacoras.com | September 22nd, 2009 at 16:32 #
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Fama o salud? | Diseño y Mercadeo | Dietas Alimenticias | September 22nd, 2009 at 18:52 #
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